Tuesday, August 02, 2005
Jimmy
Hoy hablé con él por teléfono. Jimmy es un locutor de radio colombiano que vive en España desde hace varios años. Su vida corre peligro en Colombia. La guerrilla le puso precio a su cabeza. Pidió asilo al llegar a España y, tras un calvario burocrático, pudo finalmente conseguir la residencia legal gracias al proceso extraordinario de regularización abierto por el gobierno socialista. Casi 700 mil personas presentaron solicitudes de “normalización”. Jimmy por fin tiene papeles y tranquilidad.
Obtener asilo es cada vez más difícil en los llamados países desarrollados. Los refugiados, los exiliados llaman a la puerta pero se encuentran con una verdadera fortaleza. A pesar del trabajo de ACNUR y de las buenas intenciones de muchas personas y organizaciones, el derecho al asilo se restringe de manera paulatina. El caso de Jimmy tiene un final feliz, pero sólo gracias a la casualidad, al hecho de que pudo encontrar otra manera de arreglar su situación legal. Quiero compartir con ustedes la historia de Jimmy y por eso reproduzco un reportaje sobre el asilo en España que hice a finales del año pasado.
INMIGRACIÓN / Varias ONG denuncian que el derecho de asilo en España va en retroceso /Los trámites para ser reconocido como refugiado se alargan por años
Sólo el 5% de los solicitantes obtiene el asilo en España
MADRID.–Jaime Castrillón lleva la marca de la muerte en la nuca. Dos sicarios le dispararon a quemarropa en Colombia. Pensaron que estaba muerto y eso le salvó la vida. Hoy espera que España le reconozca como refugiado para no tener que regresar a su país, donde su vida ya tiene precio.
Obtener el asilo es muy difícil. En 2003 España aceptó 300 peticiones de un total de más 6.500 presentadas, menos del 5%. “Resulta casi un milagro conseguir el estatus de refugiado. Incluso en países que tenían una fuerte tradición como otorgadores de asilo, las cosas se han endurecido. Con el nuevo gobierno parece haber una mayor sensibilidad, pero el problema es que hay directrices europeas que el gobierno tiene que acatar obligatoriamente”, afirmó Jesús Ospina, miembro de ACSAR, una asociación que asesora a los solicitantes de asilo de forma gratuita.
La mayor parte de las demandas de asilo el año pasado provinieron de argelinos, nigerianos y colombianos. En la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) creen que esto se puede modificar. Enrique de Santiago, secretario general de esta organización, aseguró que “las solicitudes de países africanos van en aumento, mientras que las peticiones de cubanos y colombianos descienden cada año. Quizás es porque ellos ya saben que es muy difícil de conseguir y que pueden sobrevivir como inmigrantes irregulares y esperar a un proceso de legalización”.
Larga espera
El asilo es un derecho para cualquier ciudadano del mundo. El Estado que lo otorga es el que determina si reconoce o no la condición de refugiado. Lo primero que debe hacer el solicitante es demostrar que su vida está amenazada en su país. “Es vital que el solicitante pueda probar que existe un peligro real para él si vuelve a su país. Si es perseguido por razones políticas, religiosas o de otra índole. Las pruebas son muy importantes”, aseguró Ospina.
Jaime Castrillón introdujo su demanda de asilo nada más llegar a España y lleva año y medio esperando por la respuesta definitiva. “La persona que está en proceso de asilo vive con tranquilidad, con mucha paz porque ve que su vida está mas tranquila por acá”, reconoció Jaime. Pero la posibilidad de que la solicitud sea rechazada produce angustia: “Esto es un proceso muy lento, a largo plazo. Uno se agobia, se desespera, uno sin papeles no puede trabajar. Es como una pesadilla. Cada vez que te dan seis meses más, tú te quedas en un laberinto, tienes que esperar a ver si dicen sí o no”, agregó Jaime.
“Para los colombianos es muy complicado lograr el estatus de refugiados en Europa. Hay un clima de violencia. Está la delincuencia, la guerrilla, los grupos paramilitares y el propio ejército. Cada año se producen miles de desplazados en el país”, reconoció Jesús Ospina.
En su último informe en España Amnistía Internacional señaló que “con la excusa de la inmigración se impide el asilo a muchas personas.” En el documento destacó la situación de los colombianos, iraquíes y sudaneses.
“No vine en patera”
Germán Tomo Mangue es un diputado y empresario de Guinea Ecuatorial. Lleva 11 meses en España solicitando asilo. En Guinea protestó por un impuesto que el gobierno cobraba a los industriales.
“Era un impuesto revolucionario. Lo cobraba el hijo del Presidente, que además es Ministro. Yo me quejé en el Parlamento y los militares fueron luego a arrestarme”, comentó. Tomo vive en España con su mujer y cuatro hijos. Tiene dos casas propias y quiere tener residencia legal para poder montar un negocio. “En Guinea dejé propiedades que valen diez millones de euros. No vine en patera. ¿Tú crees que vendría aquí para estar sin papeles si no corriera peligro?”, se quejó Tomo.
“Así mueren los periodistas”, dijo el sicario antes de disparar
Jaime Castrillón trabajaba como locutor en Radio Caracol de Palmira, Colombia. Su hermano Rubén era militar y murió el 15 de julio de 1999 en una emboscada de un grupo guerrillero. Hacía labores de inteligencia en la zona y había recopilado información sobre los insurgentes. Jaime encontró unas anotaciones en la agenda de su hermano. En una entrevista acusó de la muerte al Frente 26 de las FARC y luego comenzó a dar por radio detalles que había encontrado en los papeles de Rubén.
Muy pronto a la emisora comenzaron a llegar amenazas. “Decían que me cuidara, que el siguiente iba a ser yo”, recuerda Jaime. Un día salió de la radio sin escolta y al subir a su coche dos jóvenes en una motocicleta se detuvieron a su lado: “Castrillón, así mueren los periodistas”, dijo uno de ellos antes de dispararle a bocajarro.
“Ellos pensaron que yo estaba muerto porque, cuando caí contra el timón, eso era una fuente luminosa de sangre. El vigilante de la radio escuchó el ruido, disparó al aire y los sicarios se fueron”. Jaime recuperó la conciencia en una clínica, allí vio que ya no estaba seguro en Colombia. Una vez fuera, se terminó la amenaza, pero comenzó una “carrera de obstáculos” en busca de asilo.
Jaime mantiene la esperanza: “La vida es tan bonita que perderla sería muy triste”, dice. Las noticias que le llegan de su país son malas. En diciembre pasado murió su hijo menor por una bala perdida y en abril mataron a uno de sus primos para robarle una moto. Jaime sabe que a él, además de esa violencia general, le tocaría cada día temer la llegada de un verdugo particular. La cicatriz en su nuca se encarga de recordárselo.
Aquí en España cuenta con la ayuda de María Dilma y Nelly Varela Mondragón, dos hermanas colombianas a las que el Estado español les ha reconocido su condición de refugiadas. Ellas destaparon casos de corrupción en Colombia y comenzaron a recibir amenazas de muerte. Aquí han estado casi tres años tramitando el asilo y ahora asesoran a otras personas en la misma situación. Quieren homologar sus títulos de abogadas y comenzar una nueva vida sin miedo.
Obtener asilo es cada vez más difícil en los llamados países desarrollados. Los refugiados, los exiliados llaman a la puerta pero se encuentran con una verdadera fortaleza. A pesar del trabajo de ACNUR y de las buenas intenciones de muchas personas y organizaciones, el derecho al asilo se restringe de manera paulatina. El caso de Jimmy tiene un final feliz, pero sólo gracias a la casualidad, al hecho de que pudo encontrar otra manera de arreglar su situación legal. Quiero compartir con ustedes la historia de Jimmy y por eso reproduzco un reportaje sobre el asilo en España que hice a finales del año pasado.
INMIGRACIÓN / Varias ONG denuncian que el derecho de asilo en España va en retroceso /Los trámites para ser reconocido como refugiado se alargan por años
Sólo el 5% de los solicitantes obtiene el asilo en España
MADRID.–Jaime Castrillón lleva la marca de la muerte en la nuca. Dos sicarios le dispararon a quemarropa en Colombia. Pensaron que estaba muerto y eso le salvó la vida. Hoy espera que España le reconozca como refugiado para no tener que regresar a su país, donde su vida ya tiene precio.
Obtener el asilo es muy difícil. En 2003 España aceptó 300 peticiones de un total de más 6.500 presentadas, menos del 5%. “Resulta casi un milagro conseguir el estatus de refugiado. Incluso en países que tenían una fuerte tradición como otorgadores de asilo, las cosas se han endurecido. Con el nuevo gobierno parece haber una mayor sensibilidad, pero el problema es que hay directrices europeas que el gobierno tiene que acatar obligatoriamente”, afirmó Jesús Ospina, miembro de ACSAR, una asociación que asesora a los solicitantes de asilo de forma gratuita.
La mayor parte de las demandas de asilo el año pasado provinieron de argelinos, nigerianos y colombianos. En la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) creen que esto se puede modificar. Enrique de Santiago, secretario general de esta organización, aseguró que “las solicitudes de países africanos van en aumento, mientras que las peticiones de cubanos y colombianos descienden cada año. Quizás es porque ellos ya saben que es muy difícil de conseguir y que pueden sobrevivir como inmigrantes irregulares y esperar a un proceso de legalización”.
Larga espera
El asilo es un derecho para cualquier ciudadano del mundo. El Estado que lo otorga es el que determina si reconoce o no la condición de refugiado. Lo primero que debe hacer el solicitante es demostrar que su vida está amenazada en su país. “Es vital que el solicitante pueda probar que existe un peligro real para él si vuelve a su país. Si es perseguido por razones políticas, religiosas o de otra índole. Las pruebas son muy importantes”, aseguró Ospina.
Jaime Castrillón introdujo su demanda de asilo nada más llegar a España y lleva año y medio esperando por la respuesta definitiva. “La persona que está en proceso de asilo vive con tranquilidad, con mucha paz porque ve que su vida está mas tranquila por acá”, reconoció Jaime. Pero la posibilidad de que la solicitud sea rechazada produce angustia: “Esto es un proceso muy lento, a largo plazo. Uno se agobia, se desespera, uno sin papeles no puede trabajar. Es como una pesadilla. Cada vez que te dan seis meses más, tú te quedas en un laberinto, tienes que esperar a ver si dicen sí o no”, agregó Jaime.
“Para los colombianos es muy complicado lograr el estatus de refugiados en Europa. Hay un clima de violencia. Está la delincuencia, la guerrilla, los grupos paramilitares y el propio ejército. Cada año se producen miles de desplazados en el país”, reconoció Jesús Ospina.
En su último informe en España Amnistía Internacional señaló que “con la excusa de la inmigración se impide el asilo a muchas personas.” En el documento destacó la situación de los colombianos, iraquíes y sudaneses.
“No vine en patera”
Germán Tomo Mangue es un diputado y empresario de Guinea Ecuatorial. Lleva 11 meses en España solicitando asilo. En Guinea protestó por un impuesto que el gobierno cobraba a los industriales.
“Era un impuesto revolucionario. Lo cobraba el hijo del Presidente, que además es Ministro. Yo me quejé en el Parlamento y los militares fueron luego a arrestarme”, comentó. Tomo vive en España con su mujer y cuatro hijos. Tiene dos casas propias y quiere tener residencia legal para poder montar un negocio. “En Guinea dejé propiedades que valen diez millones de euros. No vine en patera. ¿Tú crees que vendría aquí para estar sin papeles si no corriera peligro?”, se quejó Tomo.
“Así mueren los periodistas”, dijo el sicario antes de disparar
Jaime Castrillón trabajaba como locutor en Radio Caracol de Palmira, Colombia. Su hermano Rubén era militar y murió el 15 de julio de 1999 en una emboscada de un grupo guerrillero. Hacía labores de inteligencia en la zona y había recopilado información sobre los insurgentes. Jaime encontró unas anotaciones en la agenda de su hermano. En una entrevista acusó de la muerte al Frente 26 de las FARC y luego comenzó a dar por radio detalles que había encontrado en los papeles de Rubén.
Muy pronto a la emisora comenzaron a llegar amenazas. “Decían que me cuidara, que el siguiente iba a ser yo”, recuerda Jaime. Un día salió de la radio sin escolta y al subir a su coche dos jóvenes en una motocicleta se detuvieron a su lado: “Castrillón, así mueren los periodistas”, dijo uno de ellos antes de dispararle a bocajarro.
“Ellos pensaron que yo estaba muerto porque, cuando caí contra el timón, eso era una fuente luminosa de sangre. El vigilante de la radio escuchó el ruido, disparó al aire y los sicarios se fueron”. Jaime recuperó la conciencia en una clínica, allí vio que ya no estaba seguro en Colombia. Una vez fuera, se terminó la amenaza, pero comenzó una “carrera de obstáculos” en busca de asilo.
Jaime mantiene la esperanza: “La vida es tan bonita que perderla sería muy triste”, dice. Las noticias que le llegan de su país son malas. En diciembre pasado murió su hijo menor por una bala perdida y en abril mataron a uno de sus primos para robarle una moto. Jaime sabe que a él, además de esa violencia general, le tocaría cada día temer la llegada de un verdugo particular. La cicatriz en su nuca se encarga de recordárselo.
Aquí en España cuenta con la ayuda de María Dilma y Nelly Varela Mondragón, dos hermanas colombianas a las que el Estado español les ha reconocido su condición de refugiadas. Ellas destaparon casos de corrupción en Colombia y comenzaron a recibir amenazas de muerte. Aquí han estado casi tres años tramitando el asilo y ahora asesoran a otras personas en la misma situación. Quieren homologar sus títulos de abogadas y comenzar una nueva vida sin miedo.
Comments:
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Si... Sin contar que ya luego, si tienen suerte, hacer su vida en un país con costumbres tan distintas, también es toda una osadía...
Y poniéndome filosófica, me pregunto ¿con qué derecho el ser humano tiene derecho a negarle el mundo a otro ser humano?
Saludos David.
Y poniéndome filosófica, me pregunto ¿con qué derecho el ser humano tiene derecho a negarle el mundo a otro ser humano?
Saludos David.
La verdadera razon por la cual "Jimmy" como se llama ahora le siguen es porque tiene una retrajira de hijos por todo el mundo, hijos que abandona y niega, es un mal hombre y deben de estar avergonzado todos lo que le comen el cuento, es un manipulador embustero mujeriego, preguntele a los hijos regados que tiene en los estados unidos, alemania i la list sigue tambien es un polygamo que esta casado en varios paices con varias mujeres, ni titulo de hombre le corresponde a ese cobalde abandonao, de verdad que ustedes no investigan bien a las personas.
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