Tuesday, August 23, 2005

 

Justicia popular

Un sacerdote y cuatro monjas secuestraron y mataron a una religiosa de 23 años durante un exorcismo en Rumania. La mantuvieron seis días encadenada a una cruz, amordazada y sin agua ni alimentos. Los autores confesaron su crimen, pero no se arrepienten porque aseguran que la mujer estaba poseída por el diablo.
Los médicos habían diagnosticado que la mujer asesinada sufría de esquizofrenia y ése fue su pecado mortal. El sacerdote, de 29 años, y sus cómplices, quedaron en libertad esta semana por "errores formales" en el proceso. Este episodio de justicia fanática y fantasiosa recuerda las ejecuciones religiosas de la iglesia católica en el pasado y las de los fundamentalistas islámicos en el presente. Mujeres infieles apedreadas hasta morir, latigazos, pies cortados, el repertorio es largo y sangriento.
Ese espíritu justiciero y revanchista, del “ojo por ojo” también se da con frecuencia en la mal llamada “justicia popular”. Los linchamientos de ladrones y violadores no son casos aislados en nuestros barrios. He podido presenciar alguno de ellos, con la policía intentando rescatar al “criminal” de las manos de la turba enardecida. Bien conocida es también la justicia carcelaria, sumamente expedita en el caso de los agresores sexuales. La justicia, cuando lleva apellido, suele dejar de ser justa.
Hace tres años, en la zona de El Cementerio, en Caracas, varias personas casi matan a golpes a un supuesto ladrón. Alguien vio que una mujer le gritaba e interpretó que se trataba de un atracador. Un grupo de personas se abalanzó sobre él y le golpeó con furia. La intervención de un cura permitió que el hombre escapara y se refugiara en la iglesia cercana hasta que llegó la policía. La “justicia”, al menos esa vez, no se pudo terminar de “ejecutar”. Amén.

Comments: Post a Comment

<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?